Plaza de Olavide

Anoche, de madrugada temprana, una lluvia fina y molesta caía sobre Madrid. Inmisericorde, calaba hasta los huesos de puro aburrimiento, a fuerza de insistir en su monótona tarea, dejándome el cogote helado al desaparecer casi instantáneamente, evaporada por el calor de mi cuerpo. Atravesaba yo la plaza de Olavide, camino de mi casa, cuando les […]

Nuevo orden

Intenta uno escribir como vive, o, lo que es lo mismo, vivir como escribe. Escribo  -insisto, intento escribir-  a carajo sacado, con toda la valentía de la que soy capaz, poniendo en ello todo el coraje del que carezco, lamentablemente, para otros menesteres. Hago frente a mis fantasmas y a mis obsesiones en un doloroso […]