Tormentas primeras

La primera tormenta del verano madrileño es siempre una tormenta ilustrada, porque coincide con la feria del libro de mi ciudad. Es como si los millones de hojas escritas que habitan las casetas de ese evento levantasen súbitamente el vuelo. Como mariposas de ajedrez recién eclosionadas, como una nube arlequinada que huele a vainilla y […]