Cien días

Ni uno más, ni uno menos. Es el período de tiempo que la cortesía parlamentaria y la higiene democrática aconsejan observar tras la proclamación de nuevas autoridades, sean del nivel que fueran, y no soy yo quién para enmendarle la plana a semejante tradición, líbreme Dios y válgame un debé. He procurado hacerlo con todos […]