Hijos del vacío

Vuelvo algunas noches caminando hasta mi hogar desde la calle Princesa. En sus inmediaciones regenta un entrañable bar de copas un querido amigo mío, de manera que me escapo a verle con una frecuencia más o menos digna. Menudean las cervezas y la conversación puede muy bien hollar la madrugada, alegremente ajenos a las horas que […]