Crítica literaria

Colgaré aquí las reseñas que se vayan publicando sobre mis obras, las buenas… y las menos buenas, claro.

 

Reseña del día 30 de mayo de 2018 de la escritora barcelonesa Maite Mateos Torres

UNA MIRADA NOSTÁLGICA Y APASIONADA HACIA EL PASADO

JINETES EN LA NIEBLA – MARIANO GÓMEZ GARCÍA

Amistad y patriotismo son los temas clave de esta novela histórica del autor madrileño Mariano Gómez García, donde la narración se centra en una serie de episodios de la Guerra de la Independencia Española para acabar desembocando en la batalla decisiva de Somosierra, narrada por una voz omnisciente que dirige la mayor parte de su enfoque a la resistencia del pueblo llano ante la invasión napoleónica.

Es una historia bélica y épica, a la que asistimos a través de la mirada de militares de mayor o menor empaque y especialmente a través de la mirada de un grupo de vecinos de un pueblo enclavado en la sierra segoviana de Somosierra, donde tendrá lugar la memorable batalla. Y cabe preguntarse si una batalla puede ser clave para el destino de un territorio en el que las ambiciones personales y la incompetencia endémica de sus dirigentes no cejan en su empeño de delegar en unos u otros la responsabilidad de su defensa.

Jinetes en la niebla es una historia que invita a la reflexión y a la revisión de conceptos como patria, nación o lo que significaba ser español en un país en el que comenzaba a perfilarse la idea de las dos e incluso las múltiples Españas, que muchos eran incapaces de ver (incluso hoy día ese es un tema no superado), cegados por la cerrazón de sus ideas políticas. Y esta visión de cerrazón, de entender España como un mero ente político, como una única gran nación idealizada, cargada de nobles cualidades, muchas veces sobredimensionadas, se refleja muy bien en la novela, que recoge de forma inmejorable esa mentalidad de la época de la mano de un grupo de aldeanos dispuestos a plantarle cara al invasor, frente a la visión del maestro del pueblo, un afrancesado que representa la voz de la disidencia, aunque ante las circunstancias su voz pueda parecer equivocada. Y con todo, el maestro logra sembrar positivamente la duda en el pensamiento de al menos uno de los aldeanos, la duda de que etiquetas como nación o patria, no dejan de ser una herramienta de manipulación en manos de los gobernantes, etiquetas que en el ámbito de lo cultural tienen una utilidad, siempre que sean inclusivas y estén bien entendidas pero, que en el ámbito de lo político nos limitan y empobrecen como personas, mientras enriquecen económicamente a nuestros dirigentes.

Jinetes en la niebla es una historia bien documentada, impregnada de poesía, romanticismo y un vastísimo vocabulario capaz de recrear con total viveza las escenas más épicas y las escenas de la vida rural de la época en la sierra segoviana de Somosierra, envolviéndolo todo de una mirada de nostalgia por el pasado y de exaltación de grandes figuras históricas como la de Napoleón, bien perfilada en la novela, que no deja de reflejar la influencia de autores como Benito Pérez Galdós y Arturo Pérez Reverte.

La imagen de la carga de la caballería polaca de la “Grande Armée” napoleónica en la batalla de Somosierra es una espléndida metáfora de esos jinetes en la niebla que aparecen a modo de figuras fantasmagóricas sembrando el pánico, nublando las mentes de las gentes con supersticiones, de la misma manera que los gobernantes, sean del territorio que sean, envuelven de una espesa y nefasta niebla, términos como nación o patria.

 

Autor reseña: Maite Mateos Torres

 

Reseña de la escritora, periodista y doctora en Historia María Fidalgo Casares, publicada el día 4 de mayo de 2018 en Mundiario.com

“Jinetes en la niebla”: Novela histórica sobre los desconocidos Héroes de Guadarrama 

La Guerra de la Independencia sigue despertando pasiones entre novelistas, investigadores  y en el apasionante mundo de la recreación histórica.  En esta tesitura aparece una obra original “Jinetes en la Niebla” de Mariano Gómez que relata ese capítulo crucial de nuestra historia desde una óptica poco habitual: soldados anónimos y un episodio fascinante pero muy poco conocido.

La novela histórica, dentro de los géneros de ficción, sigue siendo la que más fidelidad genera entre los lectores. De ahí que inunde los escaparates de librerías, abordando  períodos y espacios muy diversos.

En este campo, uno de los temas que más interesan a los españoles, junto a la Guerra Civil -que se lleva la palma- es la Guerra de la Independencia, algo muy reseñable sobre todo en el apasionante campo de la recreación histórica, que cada vez está más en boga y logra apasionar a más seguidores. También las exitosas novelas de Pérez Reverte han contribuído a la difusión y el interés del público sobre esta contienda.

Existen bastantes novelas en el panorama editorial sobre este episodio bélico, muchas editadas al socaire del aniversario, pero no por ello deja de estar de rabiosa actualidad. Lo difícil es no repetirse y lograr un producto de calidad que interese al público y que ofrezca ” algo distinto”.

En esta tesitura aparece Jinetes en la Niebla, obra primigenia del abogado madrileño Mariano Gómez García, de Editorial Entrelineas que comienza su relato en  Noviembre de 1808 cuando Napoleón necesita imperiosamente la colaboración  -o la rendición-  española para atacar con más garantías de éxito a Inglaterra, su enemiga mortal. El tratado de Fontainebleau, le permite atravesar España para conquistar Portugal, pero no respeta lo pactado e invade nuestro país. Nombra rey a su hermano José, y se lleva a los miembros de la familia real española a Francia, lo que desencadena los trágicos sucesos del Dos de Mayo en Madrid y la apresurada huida de la capital de Pepe Botella.

Napoléón entonces se dispone a viajar a España y tomar el mando de las operaciones para poder acabar con la resistencia, la poderosa guerrilla que comienza a organizarse en nuestro país y que llegaría a poner en jaque al ejército más poderoso de la época.  El emperador habrá de enfrentarse a toda una nación en armas, hecho que ocurre por primera vez en la Historia.

Mientras ese momento llega, y avanzando a la cabeza de la llamada Grande Armeé, sólo un último obstáculo le separa de Madrid: el puerto de Somosierra. Allí le espera, un pequeño y bravo ejército que se jugará la vida para detenerle. España y Francia se enfrentarán en una cruenta batalla de la que dependerá el destino de toda una nación, que espera inquieta a que las nieblas de Somosierra se levanten -de ahí el título del libro- para contemplar el resultado del combate. Un episodio muy pocas veces tratado en la literatura, o de forma muy tangencial.

Un relato salido de la entraña del pueblo

El autor gran conocedor de la zona, centra la importancia del relato en la historia de un grupo de valientes segovianos, protagonistas de los prolegómenos de la batalla de Somosierra, de las menos conocidas de la contienda, pero de singular importancia. Un tema apenas tratado en la literatura.  La novela también desarrolla momentos importantes en Madrid -incluyendo los sucesos del Dos de Mayo-, Aranda de Duero, Boceguilas y el propio pueblo de Somosierra, además del puerto del mismo nombre donde se verifica la batalla.

Basándose siempre en una espléndida labor de documentación, el autor, sin apartarse un ápice de los hechos, relata la historia desde un punto de vista original. Al igual que no aparecen en  sus páginas las batallas mas conocidas, tampoco hablan generales ni poderosos, sino que un narrador omnisciente va desgranando la trama, recogiendo la voz del pueblo y la soldadesca,  con continuas referencias a la vida en la zona, desde las cuales pretende extrapolar la situación hacia el estado de cosas que vive la nación entera, no sólo los personajes de relumbre como en otras obras.

Por ello, el acercamiento del lector al tema es fresco e inmediato y suscita con rapidez la empatía con los personajes en sus líneas. Escuchamos a los segovianos hablar entre ellos continuamente, pero no narran la acción, al menos no directamente, pero a través de sus ojos contemplamos la situación social del país, alzado en armas contra el invasor y temeroso de los cambios que la guerra causará en la sociedad española, que presencia expectante el derrumbamiento del Antiguo Régimen y la llegada de vientos renovadores procedentes, paradójicamente, del país invasor.

La portada del libro, hermosa pero tan sobria que resulta casi minimalista, también es muy atípica comparándola con la mayoría de  las novelas de esta guerra que suelen optar por escenas dinámicas y con empaque de cargas de Caballería) .En ella, el autor ha pretendido reflejar conceptos claves: Francia contra España, frío, nieve, valor y desolación: solo eso hubo en las cumbres de Somosierra el 30 de noviembre de 1808.

Mariano Gómez , un autor novel

Una oportuna parada del autor en la “Venta Juanilla”, venta del siglo XVI donde Napoleón pernoctó durante la marcha sobre Madrid tras la batalla de Somosierra que se narra en el libro, fue el germen del asunto. Mariano Gómez, ávido lector desde la infancia y aficionado a escribir  abordó con gran resolución su primera novela cuando una crisis de salud le anima a afrontar el reto vital que se le había quedado- nunca mejor dicho-  en el tintero.. ( Sería interesante analizar algo recurrente en la última década: la calidad de las obras de escritores noveles de cierta edad, como Soledad Román ” No es tiempo para sueños” o La Senda del Rey , segunda novela de Rafaela Cano)

Aunque en la novela el autor se define como un narrador puro y duro, “alguien que cuenta historias, simple y llanamente”, hay un gran lirismo en sus páginas, sobre todo lo que concierne al espacio natural. El relato está transmitido con un lenguaje muy directo, pero rico y elaborado, sabiendo transmitir al lector los ritmos con destreza

“Me declaro encendidamente revertiano, y admiro a los escritores de las novelas de aventuras… Todos ellos han compartido su vida conmigo desde mi primera juventud y les estaré agradecido”- admite. Y no sólo les está agradecido, es que de hecho, puede rastrearse en “Jinetes en la Niebla” influencias de algunos de ellos, como la de Jack London, y la importancia de la naturaleza, – el autor es cazador con arco- , R. L Stevenson en la construcción de personajes, Kipling en la pureza del espíritu popular y el afán aventurero de Pérez Reverte y Salgari.

Y es que la Guerra de la Independencia ha sido  el conflicto bélico en la que con más intensidad se ha sentido el patriotismo español. Tradicionalistas, liberales y la pasión de un pueblo que no quería someterse al invasor. Todos unidos bajo una sola bandera y un espíritu colectivo, como tal vez no volvería a suceder jamás. Una España que derrotó al ejército más poderoso de su tiempo, algo de lo que deberíamos enorgullecernos aunque sea políticamente incorrecto.

 

 

 

Comentarios desde Facebook