Erbani

Despeinada y feliz me preguntas con voz ronca, anegada aún por el sueño, que  qué quiero desayunar. Me da igual el desayuno porque contigo,  bajo un sol amable y candongo, siempre es fiesta, no existe la prisa. Posiblemente me conformaría con morderte la nariz y ver cómo te vistes tras la ducha,  despacio y con […]