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Día: 9 de diciembre de 2014

Cartas caribes

Una suave brisa sopla desde la cercana jungla, haciendo cabrillear la limpia espuma sobre las olas que rompen alegres contra la playa. La blanquísima arena refleja y multiplica la cegadora luz de esta tierra abrasada, expandiendo el calor atroz con cruel eficacia. A trescientos metros de la orilla, fondeada en la azul inmensidad como un amenazador presagio, se adivina la negra silueta de un navío. Esta enorme y desgarbada cáscara de nuez, arrostrando peligros inimaginables, ha traído a su agotada tripulación hasta estos parajes, siguiendo la visión, aparentemente descabellada, de un hombre único, de un iluminado. Hendiendo la apacible superficie,…