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Día: 20 de julio de 2021

Agosto y yo

Una luna llena perfecta, redonda y plena, ilumina con su fría luz los alrededores. Está rielando sobre el agua susurrante que me rodea, azul, limpia, fragante. Me encuentro apoyado sobre el borde de granito que delimita la piscina, con la espalda contra la piedra, como si no tuviera escapatoria posible. El agua, tratada con mimo y dedicación, me llega hasta los hombros y me acaricia suavemente, en esa noche de agosto que parece no tener fin desde el mismo momento en que me has dicho que sí. A dos metros de mí, un elegante pie de mujer, con sus uñas pintadas…

Septiembre y yo

Mi padre se murió con las ganas de tomar sus vacaciones  de verano en septiembre. Decía que era el mes de los elegantes. Yo, ansioso como siempre por celebrar en julio y agosto todas las ceremonias profanas de cada verano, no acababa de entender demasiado bien aquel deseo. Al fin y al cabo, el estío, el hermano mayor de la primavera, no era más que un regalo de los dioses –incluido el de mi padre, aquel anciano barbudo, mal encarado y colérico- a nosotros sus dolientes hijos, con el fin de que disfrutásemos de un merecido jolgorio bajo el sol cruel…