Saltar al contenido

La Salamandra Entradas

Abraxas y yo

Corría el año 1970 y Carlos Santana, el mejor guitarrista hispano de la historia en mi modesta opinión, lanzaba Abraxas, su segundo disco. Todavía tendrían que pasar ocho largos años para que cayese en mis manos. Aquel LP, junto con el Grandes Éxitos de Simon y Garfunkel, inauguró una colección de vinilos que hoy día aún resulta medianamente digna, gracias sobre todo al cariño de mi padre y a sus regalos navideños.  La portada del disco de Santana fascinó de inmediato mis dieciocho años: aquella preciosa mulata, de pechos llenos, melena imposible y largas piernas, oculto su sexo por una paloma, me sedujo…

Agosto y yo

Una luna llena perfecta, redonda y plena, ilumina con su fría luz los alrededores. Está rielando sobre el agua susurrante que me rodea, azul, limpia, fragante. Me encuentro apoyado sobre el borde de granito que delimita la piscina, con la espalda contra la piedra, como si no tuviera escapatoria posible. El agua, tratada con mimo y dedicación, me llega hasta los hombros y me acaricia suavemente, en esa noche de agosto que parece no tener fin desde el mismo momento en que me has dicho que sí. A dos metros de mí, un elegante pie de mujer, con sus uñas pintadas…

Septiembre y yo

Mi padre se murió con las ganas de tomar sus vacaciones  de verano en septiembre. Decía que era el mes de los elegantes. Yo, ansioso como siempre por celebrar en julio y agosto todas las ceremonias profanas de cada verano, no acababa de entender demasiado bien aquel deseo. Al fin y al cabo, el estío, el hermano mayor de la primavera, no era más que un regalo de los dioses –incluido el de mi padre, aquel anciano barbudo, mal encarado y colérico- a nosotros sus dolientes hijos, con el fin de que disfrutásemos de un merecido jolgorio bajo el sol cruel…

Bienvenidos a «Canción de Crimea»

Mi última novela ya está dando tumbos por el mundo en busca de una editorial que la ayude a ver la luz. Además, la he presentado a varios concursos nacionales, con lo cual es previsible que se retrase su publicación hasta septiembre, más o menos. Pero eso no debe ser óbice para que mis queridos lectores y amigos tengan la posibilidad, si así lo desean, de echarle un primer vistazo a la novela. A continuación, os dejo el capitulo 18 de la misma, con la esperanza y el deseo de que os atrape y le deis en su día la…

No es verdad

No, no es cierto en absoluto, aunque eso ya me lo maliciaba yo. Un clavo no saca otro clavo, al menos no en todas las ocasiones. Depende de la calidad de ambos, del material del que estén hechos y, sobre todo y ante todo, de lo profundo que el primero haya llegado a clavarse, del daño que haya infligido en la carne y en el alma, de la huella que deje al retirarse. Hay algún guasón por ahí, en la marabunta tremenda de la red de redes, que afirma que quien apoya semejante frase no tiene ni idea ni de…

Aurora (I)

Me fascinan las mujeres con voz ronca. Nunca he sabido por qué, pero esas voces que parecen brotar desde las entrañas de una hembra me excitan con facilidad. No presto demasiada atención a lo que dicen. Cierro los ojos y dejo que me transporten a universos llenos de sugerentes imágenes, a una atmósfera íntima y cargada de sensuales susurros. Recuerdo a una compañera de carrera que tuve, allá por los lejanísimos días de mis años de licenciatura. Por supuesto, no consigo acordarme de su nombre, pero sigo oyendo con toda claridad su voz, aquel vaivén cálido e interesante, como de…

Réquiem

            Al encarar la subida que lleva hasta la cumbre del pequeño otero, engrano la tercera marcha. El coche tiene aún bajos para trepar con fuerza sin avanzar demasiado deprisa, lo que me permite concentrarme en el paisaje que me rodea.             Ya vencida la colina, contemplo el pino que hay a la derecha de la pedregosa vereda que un día fue camino. Retorcido, torturado por los vientos de la sierra, el incansable vigía no ceja en su tarea de avisar al viajero de lo que acto seguido va a contemplar.             Corto entonces el contacto y bajo del vehículo al tiempo que…

Zulú

Sí, así como suena. Me temo que ese va a ser el nombre definitivo de mi última novela, que ya está finalizada. Me queda por delante la ardua tarea de la corrección: volver a redactar o suprimir párrafos enteros, sustituir palabras, pulir el argumento, controlar tiempos y ambientes y procurar que todo encaje de la mejor manera posible: en definitiva, trabajar el andamiaje que sustenta toda la obra e intentar que pase lo más desapercibido posible. En fin, en ello estoy. Buscar la forma de que este nuevo texto vea la luz será el próximo paso, que pienso abordar con…

Unos días con otros

Unos días con otros, no acabo de saber si aún te encuentras ahí. He abandonado esa insana costumbre que obsesiona a las personas maduras y que consiste en hacer un continuo y exhaustivo balance de sus vidas, entre otras cosas porque no acaba de agradarme el resultado que adivino, seamos francos. La sensación de pérdida, de oportunidades para hacer casi de todo que se alejan mientras azulean en la distancia, es demasiado intensa como para soportarla más allá de unos instantes sin sentir el poderoso y amenazador vértigo del presente. Como comprenderás, querido, ignoro si te habrás visto arrastrado hasta…

El mapa y la brújula

Me guste o no, me pete o deje de petarme, la verdad es que soy una mezcla un tanto anárquica entre lo que se conoce como escritor de brújula y escritor de mapa. Y ello se debe, creo, a que no entiendo la utilidad de la una sin el otro, no veo la razón de ser de un instrumento magnífico y misterioso sin la silenciosa presencia del hermoso paisaje cartográfico sobre el que se proyecta su magia. Semejante manera de pensar encierra no pocos peligros, entre los que destaca el de desequilibrar la balanza que los contiene con desastrosas consecuencias.…